Dolor Crónico NO significa “incurable”

Una de las cosas que más se recalcó en el pasado congreso #sefid12 sobre la curación de los procesos crónicos, si bien es más compleja que la de los agudos, no significa que sean imposibles de recuperar. Se presentaron varios casos de pacientes con dolor crónico “supuestamente” incurable, que habían conseguido superarlo gracias a las intervenciones pertinentes en cada caso.
La palabra crónico para muchas personas significa: “de por vida” y eso conlleva una conducta derrotista que no ayuda a solventar la situación de manera favorable. La definición de crónico según el Diccionario de Términos Médicos, se refiere a un proceso de larga evolución, pero no sin curación. Clásicamente se aplica a procesos que duran más de 3 meses, pero esta clasificación es además de imprecisa, erronea. Ya que un proceso se puede cronificar en una semana, o en quince días.
Por tanto es importante aplicar una nueva definición de dolor crónico teniendo en cuenta la evolución de los tejidos, y actuar en consecuencia, podemos decir entonces que:
Un proceso cursa con dolor crónico cuando a pesar de presentar una estructura remodelada y perfectamente sana o funcional mantiene su activación dolorosa en el área correspondiente del cuerpo virtual del paciente

Y que debido a la neuroplasticidad del cerebro puede ampliar su campo de activación a otras áreas, fomentando la aparición de nuevos episodios dolorosos sin una respuesta de riesgo sobre los tejidos y pudiendo desembocar en una sensibilización central del sistema nervioso.
Para evitar esto se hace imprescindible la actuación precoz para la prevención y recuperación de aquellos procesos que cursen con dolor crónico, para ello se puede utilizar como herramienta de valoración la Pain Catastrophizing Scale (PCS).
Esta escala validada, y traducida al español contabiliza mediante percentiles las características de “Meditación”(Rumination), Magnificación (Magnification) e “Impotencia” (Helplessnes) del dolor crónico obteniendo un valor para el “Catastrofismo” asociado a la persistencia del dolor y a la facilidad de cronificación de un dolor agudo, siendo útil incluso en períodos sin dolor para predecir la posibilidad de cronificación.
Es muy sencilla y rápida de aplicar, y puede darnos una perspectiva muy interesante sobre la situación de nuestros pacientes cuando exista sospecha de cronificación del dolor.

Fuente: Fisioterapia en atención Primaria